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Noemí Ulla

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2014Letras
 Diploma al Mérito

Noemí Ulla
Premio Konex 2014: Cuento: Quinquenio 2004 - 2008


Nació el 25/09/1940. Narradora y ensayista. Doctora en Letras (UBA). Profesora Invitada de las Universidades de Toulouse Le-Mirail, Clermont Ferrand, Avignon, Caen (Francia), Complutense (Madrid), la República (Uruguay), Toronto y Miami University (EE.UU.). Desde 2004 publicó los cuentos Una lección de amor y otros cuentos, Nereidas al desnudo (Néréides  à nu) edición bilingüe en francés, En el agua del río, Bailarina de tres brazos, Anche pensare è un gioco, Salerno, Oèdipus (2012). Escribió los ensayos Obsesiones de estilo, De las orillas del Plata, Variaciones rioplatenses. Recibió las becas Deutscher Akademischer Austausschdients (Berlín) y Maison des Écrivains et des Traducteurs (Francia). Recibió los premios (cuento) Semanario Marcha (Montevideo), Poetas y Narradores de las Dos Orillas (2009); Premio (ensayo) Subsecretaría de Cultura de CABA, Gente de Letras y Premio (novela) Dirección de Cultura de Santa Fe. Designada para integrar Jurado de Doctorado, Sorbonne (2005). Miembro de la Academia Argentina de Letras (2011). Falleció el 22/05/2016.

 

Biografía ampliada

Cronología

1940
Nace en la ciudad de Santa Fe. Es hija de Florencia Gsponer y Orestes Ulla.
Cursará sus estudios en la ciudad de Rosario. Viaja a Buenos Aires en donde realiza el doctorado en Filosofía y Letras, en la Universidad de Buenos Aires.
"–Usted se ha referido al cambio profundo que significó dejar Santa Fe y Rosario para venir a vivir en Buenos Aires. ¿En qué consistió esa modificación?
–Al cambiar de ciudad, uno abandona parte de sí mismo. Hay cosas que tienen distinto nombre en Rosario y aquí. Las calles son otras. Uno tiene que crearse afectos, lazos. La soledad es una realidad acuciante. Tuve que armarme una especia de red afectiva. Me resultaba difícil escribir sin el vigor que dan el amor o los sentimientos muy probados, muy antiguos. Al principio, me asombraba la velocidad con que se vive aquí. Me di cuenta de que la gente se desliza sobre las palabras, sobre las emociones, de un modo aparentemente superficial. Advertí que era preciso, si una quería seguir manteniendo su identidad, apartarse de esa vorágine y observar todo lo que ocurre alrededor. Entonces surgía la memoria, o esa simultaneidad de la que antes hablaba, una simultaneidad de la que no está excluida la reflexión.
–Desde el punto de vista literario ¿qué transformaciones se produjeron en usted al radicarse en Buenos Aires?
–Hubo cambios pero que no estaban ligados únicamente al cambio de ciudad, sino también al de época, o a mi propia maduración. Literariamente sufrí influencias muy marcadas y muy distintas. De chica, leía mucha poesía. En casa todos querían ser escritores. La lectura era en mi hogar algo habitual. En ese sentido, el ambiente era estimulante. En la universidad, la moda dictaba que se debía ser realista. La única corriente válida era esa. Las obras que uno debía admirar tenían que ser testimoniales. Me sentía muy asfixiada por esas imposiciones. Me parecía muy bien que hubiera una literatura de denuncia, pero ansiaba también otros horizontes. Poco a poco me fui dando cuenta de ese lugar común tan frecuentado: los libros se escriben con palabras, más que con ideas. Las Madres de Plaza de Mayo son un testimonio más ardiente que cualquier novela realista. Eso no quiere decir que se deba ocultar la realidad ni que ciertas obras comprometidas no tengan valor. Pero mi camino es otro. Me costó mucho trabajo confesarme que el tipo de literatura era esa para mí, y no la testimonial. Cuando estudiaba Letras, tanto en los profesores como en los estudiantes la censura consistía en prohibir a los escritores "puros". Se debía ser muy valiente para leer a los autores de la "oligarquía": Borges, Silvina Ocampo, Bioy Casares, etc.", dijo Noemí Ulla en una entrevista realizada por Hugo Beccacece, en Tiempo Argentino, Buenos Aires, 17 de agosto de 1983.

1967
Recibe el Premio Novela, otorgado por la Dirección de Cultura de la Provincia de Santa Fe, por "Los que esperan el alba". El jurado está integrado por Augusto Roa Bastos, Bernardo Verbitzky y Carlos Carlino.
La editorial Jorge Álvarez, de Buenos Aires, publica el ensayo "Tango, rebelión y nostalgia".

1969
Se instala en Buenos Aires.

1971
Aparece el "Diccionario Universal de Autores" (tomos I y II), en colaboración con Jorge Lafforgue (CEAL).

1974
Su cuento "La viajera perdida" es premiado en el concurso de Marcha (Montevideo, Uruguay). El jurado está integrado Juan Carlos Onetti, Mercedes Rein y Jorge Ruffinelli.

1981
En Buenos Aires, se publica su novela "Urdimbre" (de Belgrano).
"Todos hemos sentido, alguna vez, la compulsión y también el placer de saltar por encima de las páginas, ir derecho hacia el desenlace de una novela, deslizarnos sobre las descripciones como superando los obstáculos inoportunos que separan un nudo argumental del siguiente. Todos sabemos lo que es recorrer un libro suspendido, por así decirlo, de las articulaciones de la trama, sin detenernos en la piel, en los artificios d el lenguaje. Pero hay libros que no admiten esta lectura afiebrada por las peripecias. Libros que imponen su "régimen": no saltear nada y, sobre todo, no saltear ninguna palabra; libros que repelen ese deslizamiento feliz e irresponsable, como si nos estuvieran diciendo: estoy hecho sólo de palabras; mi materia es la lengua, mi sentido está allí, no es más que su recorrido. Lo que quiere decir: léanme según el régimen en que fui escrito, miren mi superficie, allí estoy yo por entero.
‘He recorrido torsos con las manos, con las puntas de los dedos, suavemente, como queriéndome ejercitar para un tacto mayor. Me he complacido yo en un aprendizaje, donde he puesto la mayor de las dedicaciones’, se lee en ‘Urdimbre’ de Noemí Ulla, y esta frase parece indicarnos de qué manera este texto lento y bello quiere ser leído.
Articulado en cinco amplios fragmentos que a su vez están armados con textos breves, ‘Urdimbre’ es una historia de sensaciones. Está primero, la sensación casi material de la lengua. El texto ha sido seducido por la lengua en que está escrito, se le entrega, y le es tan fiel que no la sacrifica a nada. Le proporciona, sí, el cañamazo de tenues fantasías, imaginaciones, recuerdos. ‘Urdimbre’ se enreda en la lengua. ‘Yo estudiaba las provincias – me costaba leer Jujuy y decía Jujuí’; cambia las vocales, juega con rimas: ‘Se dirá que su cuerpo está llena de consonantes, y vocales’; baraja fragmentos dispersos que el lector puede leer como un verso, como el resto de una canción: ‘entonces no supe si debía cantar o contar. Primero dije cantar. Los otros se horrorizaron. Después, la otra, me habló de contar. Y la vocal se me confundió’.
Después están las sensaciones de un cuerpo, o de los cuerpos, porque sería difícil decir que en ‘Urdimbre’ habla un yo individual, desde un cuerpo encerrado en sí mismo. Este cuerpo del relato se muestra, esquivamente, en la historia de su placer y de su sufrimiento. Placeres y dolores mínimos, casi podría decirse antiargumentales: un dedo que se tuerce, el roce de una tela, la sensación de que una ropa cae o ajusta donde es debido, olor de flores y de plantas, de condimentos, manos, vértebras, cabellos. Y los cuerpos ajenos, cercanos o extraños, que en ‘Urdimbre’ nunca son cuerpos completos sino partes, superficies de piel, miradas. A veces no son siquiera realmente cuerpos sino zapatos, trajes, sombreros, sustancias que, como el talco en uno de los relatos, se interponen entre la mano y el cuerpo que aquella toca. Dispersos en ‘Urdimbre’, algunos relatos nos tienden una especie de trampa o de remanso, donde la narración se parece más a lo que habitualmente leemos como tal. Dos o tres de estas ficciones son equivocas; ¿qué nos quieren decir? ¿Qué nos quiere decir la historia del masajista ciego, que se incline sobre sus clientes, ambiguamente? y ¿qué nos quiere decir esa historia, especie de homenaje a Felisberto Hernández, de los dos músicos de segunda categoría, dos artistas en gira por las provincias, en teatritos tan mezquinos como su destreza?
(…) El libro nos quiere decir exactamente lo que nos dice, lo que en él leemos palabra por palabra. Sin duda, ‘Urdimbre’ pide también un lector libre. Esa es su poética. ¿Y su moral? Texto de mujer, Urdimbre afirma – como, de otra manera, muchos de los cuentos de Silvina Ocampo – la perspectiva de una escritura femenina, de una sensibilidad femenina. Quizá allí sea su moral abiertamente explícita. El derecho a hacer de esa sensibilidad, de esa flexión particular del lenguaje, una literatura", escribió Beatriz Sarlo, en el diario Clarín, el 17 de diciembre de 1981.

1982
"Tango, rebelión y nostalgia" es reeditado por CEAL y traducido parcialmente al idioma alemán (Melancholie der Vorstadt: Tango, Berlin, Frölich & Kaufmann).

1983
Aparece el libro de cuentos "Ciudades" (CEAL).
"En ese conjunto de relatos me interrogo sobre la literatura misma, en cierto modo esos textos contienen una suerte de arte poética. Son ‘pretextos’ para indagar desde qué lugar, desde qué tiempo, desde qué actitud, se escribe. A lo largo de esta investigación fueron surgiendo voces de la infancia. Así el texto fue recuperando parte de mi memoria personal, de mi pasado. El tono no es deliberadamente coloquial como en La viajera perdida.
– ¿Qué aspectos del pasado han ido surgiendo en su obra?
En todo lo que escribo hay mucha nostalgia. Eso no significa que esté totalmente volcada hacia el ayer. Pero la literatura me lleva a evocar lo que fue mi infancia. La música tiene mucha importancia en mis textos. Quisiera que mis relatos tuvieran cualidades musicales. Eso tiene que ver con mi vida: estudié música mucho tiempo en mi niñez y adolescencia. Recuerdo con placer la voz de mi madre cantando. En las distintas ciudades en que viví fui reparando en ciertas formas de expresión muy particulares, por ejemplo en La viajera perdida predomina un habla rosarina. He tratado de restituir parte de ese lenguaje, que es parte de mi vida", señala en la entrevista realizada por Hugo Beccacece, en Tiempo Argentino, agosto de 1983.

1990
En Buenos Aires, se publica su relato "El ramito" (Último Reino).
Su ensayo "Identidad rioplatense 1930: la escritura coloquial (Borges, Arlt, Hernández, Onetti)", recibe el Primer Premio de Ensayo otorgado por la Subsecretaría de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires.
Obtiene una beca de la DAAD (Deutscher Akademischer Austauchdienst), de Berlín.

1992
La editorial Torres Agüero de Buenos Aires, publica su libro de ensayos "Invenciones a dos voces: ficción y poesía en Silvina Ocampo".
Es profesora invitada por la Universidad de Toulouse-Le Mirail.

1993
Es profesora invitada por la Universidad Blaise Pascal, de Clermont Ferrand.

1994
La editorial Sudamericana publica el libro de relatos "El cerco del deseo".
Aparece una traducción francesa de su libro "Ciudades" (Toulouse, Ombres Blanches).

1995
Es profesora invitada por la Universidad de Caen (Francia).

1996
La editorial Torres Agüero publica el ensayo "La insurrección literaria: de lo coloquial en la narrativa rioplatense de los años 1960 y 1970".

1998
Es becaria en 1998 de la Maison des Écrivains Étrangers et des Traducteurs (MEET) en Saint-Nazaire (Francia).

2000
La editorial Corregidor publica en Buenos Aires su libro "Conversaciones con Adolfo Bioy Casares".
Integra el diccionario "¿Quiénes son los Escritores?" de la Sociedad Argentina de Escritores.

2002
Aparece su volumen de relatos "El ramito y otros cuentos" (Proa).
"Hay una foto en el centro del libro de Noemí Ulla: tres niñas, su madre, una tía y dos perros en un jardín cercado por una hilera de tuyas. Quita (Noemí) es la primera de la derecha y tiene la mano derecha con la palma hacia su cara, como si sostuviera un espejo a la altura de sus ojos o como si leyera en ella su propio libro, el que habría de escribir para narrar el tiempo y el espacio que la contuvieron cuando era niña. ‘El ramito’ es un diminutivo pudoroso para designar el mundo que se abre, desde las primeras líneas del relato. Las puertas son infinitas porque son infinitos los recintos que se revelan al registro minucioso de los sentidos. Para entrar en ese prodigio que la escritura ha sabido urdir –Ulla ya nos dejó disfrutar ese saber del texto en ‘Urdimbre’– hay que dejarse atrapar por ese modo de imaginar que confía a la palabra el diálogo con las cosas y los seres, revelando lo recóndito, lo maravilloso de los objetos-seres, interlocutores privilegiados de quienes han sido niños y que ya al fantasear escribían sin saberlo. Cuando el ramito ya está amarrado, empiezan los otros cuentos, que no son menos por no estar en el ramo grande: el amor, la música, el tiempo, la libertad son el trasfondo de los juegos y las delicias de ‘Arcano’, ‘Pont des Demoiselles’ y ‘Manecillas’. Vuelvo y vuelvo a los dibujos de Michèle Ramond, a la foto de las mujeres Ulla, a los poemas intercalados, y al cerrar la caja de las sorpresas, me detengo en el dibujo de Silvina Ocampo que ilustra la portada: ‘Noemí’, rodeada de sus personajes-flores. La mano derecha esta vez con la palma hacia afuera se da a leer; es acaso un espejo donde leemos, pero es sobre todo una mano que acompaña con su gesto la escucha atenta de quien observa, piensa y escribe", escribió Tununa Mercado, en el diario Clarín, en febrero de 2002.

2003
Aparece su libro de cuentos "Juego de prendas y los dos corales" (Simurg) y la segunda edición del libro "Encuentros con Silvina Ocampo" (Leviatán).

2004
La Fundación Ross, de Rosario, publica la antología crítica "Obsesiones de estilo".

2005
Se publican el libro de cuentos "Una lección de amor y otros cuentos" (Fundación Ross) y la antología crítica "De las orillas del Plata" (Simurg).

 

Bibliografía

- "Tango, rebelión y nostalgia" (Ensayo), Buenos Aires, 1967; Centro Editor de América Latina, Buenos Aires, 1982.
- "Los que esperan el alba" (novela), Dirección de Cultura de la Provincia de Santa Fe, 1967.
- "Diccionario Universal de Autores" Tomos I y II, Centro Editor de América Latina, Buenos Aires, 1971.
- "Urdimbre"  (novela), Ediciones de Belgrano, Buenos Aires, 1981.
- "Ciudades" (cuentos), Centro Editor de América Latina, Buenos Aires, 1983.
- "El ramito" (relato), Último Reino, Buenos Aires, 1990.
- "Identidad rioplatense 1930: la escritura coloquial (Borges, Arlt, Hernández, Onetti)" (Ensayo), Buenos Aires, 1990.
- "Invenciones a dos voces: ficción y poesía en Silvina Ocampo" (Ensayos), Buenos Aires, 1992.
- "Ciudades" (nouvelles), traduites de l’espagnol, Argentina, par Ascención Berthelot, préface d’Adolfo Bioy Casares,  avec un poème de Silvina Ocampo, Éditions Ombres, Toulouse, 1994.
- "La insurrección literaria: de lo coloquial en la narrativa rioplatense de los años 1960 y 1970" (Ensayo), Torres Agüero Editor, Buenos Aires, 1996.
- "El cerco del deseo" (relatos), Editorial Sudamericana, Buenos Aires, 1994.
- "Conversaciones con Adolfo Bioy Casares" 2ª edición, corregida y aumentada, Corregidor, Buenos Aires, 2000.
- "El ramito y otros cuentos", Proa, Buenos Aires, 2002.
- "Juego de prendas y los dos corales" (cuentos), Simurg, Buenos Aires, 2003.
- "Encuentros con Silvina Ocampo" 2ª edición ampliada, Leviatán, Buenos Aires, 2003.
- "Obsesiones de estilo" (Antología crítica), Fundación Ross, Rosario, 2004.
- "Buenos Aires: Cultural Center of River Plate" (Ensayo), en Literary Cultures of Latin America. A Comparative History, University Press, Oxford, 2004.
- "Una lección de amor y otros cuentos", (cuentos), Fundación Ross, Rosario, 2005.
- "De las orillas del Plata" (Antología crítica), Simurg, Buenos Aires, 2005.
- "Néréides à nu, Nereidas al desnudo" (cuentos), edición bilingüe, Saint-Nazaire, Francia, 2006.
- "En el agua del río", Fundación Ross, Rosario, 2007.
- "Nereidas al desnudo" (cuentos), Ediciones Simurg, Buenos Aires, 2010,
- "Bailarina de tres brazos" (relatos), Editorial Leviatán, Buenos Aires, 2011.
- "Anche pensare è un gioco", Oèdipus, Salerno, 2012.


Fuente: Audiovideoteca de Buenos Aires